Durante años, nuestra empresa Proelan ha defendido enérgicamente, con la ayuda de partners tan importantes como SMC, el compromiso con las actividades de ahorro energético, visionando el objetivo de ayudar a reducir las facturas energéticas y ofreciendo soluciones que aumentan la eficiencia energética sin comprometer la productividad.

Los pilares en los que se apoya una empresa tan importante como SMC con respecto a la eficiencia energética son:

  • Genera solo lo que necesites  –  La energía más eficiente es la que no consumimos.
  • Recupera lo que  generas – La energía recuperada vale por dos.
  • Monitoriza tu consumo  – Cuando medimos, tomamos mejores decisiones.
  • Utiliza solo lo necesario – El aire es gratis. El aire comprimido no lo es. Utilízalo de forma responsable.
  • Sé eficiente – Mejorar un poco cada día.

 

 

 

 

 

 

En todos los entornos industriales, el principal objetivo es mejorar la productividad. De hecho, la productividad es un factor clave en el crecimiento económico y es responsable de la mayoría de los avances de esta era. De esta forma, podemos decir que la productividad es cómo se transforman las materias primas en productos finales. Sin embargo, son muchas las maneras de abordar este proceso. Una de ellas consiste en usar la eficiencia y la eficacia como referencia.

La eficacia se puede definir como “HACER LO CORRECTO Y HACERLO CORRECTAMENTE”.

Pensar en eficiencia es lo que nos ayuda a cerrar realmente el círculo. La eficiencia energética debe formar parte de la filosofía de mejora continua. La clave es ser eficiente día a día. Para implementar realmente la eficiencia en las instalaciones industriales, hay que adoptar un enfoque holístico e intentar ver el potencial de eficiencia energética en todas nuestras actividades y decisiones del día a día, para de esta forma crear un futuro más sostenible y con mayores recursos renovables.